La seguidilla de robos en comercios y amenazas de saqueos que se inició el fin de semana en Mendoza y Neuquén, se propagó luego a Córdoba y este martes se expandió con distintas intensidades a la ciudad de Buenos Aires y algunos distritos del conurbano bonaerense. La alerta se extendió, pero no se había identificado el origen de esos mensajes que se alinearon para convocar al delito casi en simultáneo.

En José C. Paz, según pudo saber LA NACION, hubo cuatro detenidos en un operativo por un robo grupal a un supermercado de la cadena Día, en la avenida Croacia al 1100. Tres de ellos intentaban huir con mercadería robada, mientras que el cuarto estaba en una moto, esperando a una mujer que también habría ingresado a robar. El grupo que cometió el ilícito estaba integrado por “80 a 100 personas”, indicaron las fuentes consultadas. Hubo disparos y piedrazos.

La municipalidad, que conduce el peronista Mario Ishii, negó “categóricamente” los “supuestos saqueos”. Cerca de la estación de trenes, los comerciantes bajaron sus persianas. Trascendió un parte policial que daba cuenta de un efectivo herido, pero la información fue luego desmentida por fuentes judiciales y policiales consultadas por LA NACION.

En el centro de Morón, hubo comercios cerrados tras amenazas de saqueo vía WhatsApp y boca a boca. El municipio (el intendente es Lucas Ghi, de Unión por la Patria) emitió un comunicado en el que indicó que “no se ha producido ningún hecho de violencia” y repudió “a quienes apelan a estos mecanismos para inquietar a los vecinos”. En un tono similar, se expresó la intendencia de Moreno (Mariel Fernández, de Unión por la Patria), que en un comunicado desmintió saqueos en el distrito y destacó que la información proviene de “perfiles falsos” en redes sociales. Aunque, más tarde, se confirmó al menos un hecho en ese distrito y otro en la localidad de Ciudadela, Tres de Febrero, donde gobierna Diego Valenzuela (Juntos por el Cambio).

Fuentes de las áreas de seguridad porteña y bonaerense sostuvieron a LA NACION que carecían de certezas sobre el origen de los mensajes que convocaban a saquear.

En la Capital Federal, los rumores se dispararon después de que un grupo de vecinos golpeara a delincuentes en la villa 1-11-14. Comerciantes en Flores y Once cerraron sus comercios por prevención.

En Bahía Blanca, se difundieron convocatorias a saquear supermercados chinos, según informó La Nueva. No llegaron denuncias a la Justicia local. “En los procesos electorales, pasan estas cosas. Nos pasó más con tomas de tierras que con saqueos. La policía estuvo alerta ante estos mensajes”, afirmó a LA NACION Héctor Gay (Juntos por el Cambio), intendente de Bahía Blanca.

El fin de semana fue el punto de partida de la agitación alrededor de los robos y posibles saqueos. En Mendoza, hubo 18 detenidos el sábado por intentos de saqueos en las localidades de Las Heras y Rivadavia. A uno de los aprehendidos, se le secuestraron teléfonos celulares. En Neuquén, los hechos se concentraron en Cutral Co, donde un grupo de personas intentó ingresar a un local de la cadena La Anónima. Fueron demoradas seis personas, mientras que otra fue demorada en la capital provincial, en un supermercado chino.

El lunes se registraron más hechos. En Tunuyán, Mendoza, 10 personas fueron detenidas por intentar cortar la ruta 40, con la amenaza de ingresar a un supermercado. Se sumaron, además, otras situaciones en Córdoba, donde en Río Cuarto hubo 15 detenidos por intentar un saqueo en un supermercado del barrio Castelli. Otras 20 personas fueron detenidas en la capital provincial por ataques a una docena de comercios.

El primer caso de intento de saqueo en Mar del Plata casi coincidió con el anuncio que acababa de realizar el intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, de un despliegue policial especial preventivo frente a la circulación de audios que anticipaban ataques a comercios en distintos puntos de la ciudad. Un grupo de unas 40 personas marcó el debut de estos episodios con las primeras horas de la noche. El blanco elegido fue un mercado de las calles Cerrito y García Lorca, en el barrio Cerrito Sur, donde no lograron hacerse de mercaderías ya que los propietarios se apuraron a bajar las persianas al advertir la cercanía de los revoltosos. Solo provocaron algunos daños en la fachada y le robaron la llave de su camioneta.

“No podemos permitir que un grupo de delincuentes genere terror en nuestra ciudad”, había advertido el jefe comunal que dijo haber recurrido a autoridades policiales y también judiciales para poner el foco en esos audios que circulaban desde temprano con avisos de saqueos en gestación. “Tuve mensajes de vecinos muy preocupados”, reconoció en conferencia de prensa. La consecuencia de esta tensión fue que en los principales paseos y circuitos comerciales se vieron locales cerrados a última hora de la tarde, cuando normalmente funcionan con puertas abiertas hasta primeras horas de la noche. También se pudo ver mucha presencia de móviles -patrullas y motos- en las calles, en particular en barrios de la periferia, así como refuerzos de personal de seguridad privado en algunos supermercados.