La Selección argentina derrotó este martes por 7 a 0 al débil Curazao en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero, en el cierre de una serie de festejos junto a los hinchas tras la consagración en el Mundial de Qatar, con un hat-trick del capitán Lionel Messi.

El astro argentino fue el encargado de romper el cero y superó los 100 goles con la camiseta de la Selección a los 20 minutos de la etapa inicial, mientras que Nicolás González, quien se perdió la Copa del Mundo por lesión, estiró la diferencia a los 23 de cabeza.

Después de esos dos tantos, se quebró lo poco que había de partido: Messi anotó otros dos y Enzo Fernández, con un potente derechazo, fue el autor del restante en la primera parte del juego.

En el complemento, donde Ángel Di María convirtió de penal y Gonzalo Montiel puso cifras definitivas, fue un monólogo del elenco de Lionel Scaloni, que sacó el pie del acelerador para evitar una caída más dura para el rival y se limitó a darle minutos a los futbolistas que comenzaron el encuentro en el banco de los suplentes como a Franco Armani en el lugar de Emiliano «Dibu» Martínez, quien salió rotundamente ovacionado.

El amistoso comenzó con una insólita jugada en la que el delantero Lautaro Martínez se perdió un gol en una chance inmejorable, mientras que luego el arquero Eloy Room se dio el gusto de atajar un remate de Messi para sostener el cero.

Sin embargo, la resistencia duró poco para el endeble rival y Messi fue quien destrabó el duelo con su tanto, que rápidamente fue secundado por el de Nicolás González para liquidar de forma temprana un choque que resultó una excusa para la celebración de los campeones.

Antes del descanso, la “Pulga” llegó al hat-trick y Enzo Fernández celebró el propio, por lo que la segunda parte sobró y solo sirvió para ponerle el broche de oro a la fiesta del plantel junto a los simpatizantes, en suelo santiagueño, con el gol de «Fideo» desde los doce pasos y el de Gonzalo Montiel sobre el final.