Argentina fue incorporada recientemente al Registro Internacional de Intervenciones Cardíacas Fetales (Ifcir, por sus siglas en inglés), un listado que nuclea a centros de salud que realizan estos procedimientos a través de una punción en el vientre materno, que sólo se practica en 15 países del mundo.

En el país, la intervención se realiza desde hace 20 años en el Hospital Italiano, que conformó un equipo médico multidisciplinario de especialistas en Medicina y Cirugía Fetal, Cardiólogos Fetales, Anestesiólogos y Cardiólogos Intervencionistas, y llevan realizadas más de 45 intervenciones en bebés, en su mayoría entre las semanas 20 y 30 de gestación.

«Desde 2010 se han registrado 537 intervenciones a nivel mundial, de las cuales 46 fueron realizadas en nuestro hospital», informó Sofía Grinenco, jefa de la sección de Cardiología Fetal del Hospital en un comunicado difundido hoy.

Otros países

De Latinoamérica, además de Argentina, en el registro está Brasil, mientras el resto de los países son Estados Unidos, Países Bajos, Alemania, Suecia, Bélgica, Austria, Inglaterra, España, Francia, Portugal, Australia, Canadá y Polonia.

Según explica el Ifcir a través de su página, «la cardiopatía congénita representa uno de los tipos más comunes de anomalías congénitas y se presenta en aproximadamente 6 de cada 1.000 bebés nacidos vivos».

Además, es la causa número uno de muerte infantil debido a defectos de nacimiento en la mayoría de los países occidentales.

Se realiza habitualmente entre las semanas 20 y 30 de gestación

La cirugía consiste en una punción con aguja fina bajo control ecográfico, realizada a través del abdomen y el útero materno, para llegar luego a la pared torácica y al corazón del bebé.

Se realiza habitualmente entre las semanas 20 y 30 de gestación, en una etapa donde el corazón mide alrededor de dos centímetros.

El procedimiento

«Este es un procedimiento de alta complejidad que requiere una gran experiencia y habilidades en Cardiología Fetal e Intervencionismo cardíaco. Se realiza bajo anestesia materna regional o local y es esencial colocar al bebé en la posición adecuada para poder ser operado», explicó Sofía Grinenco, jefa de la sección de Cardiología Fetal del Hospital Italiano.

Posteriormente, se aplica la analgesia e inmovilización del bebé mediante la administración de medicación por vía intramuscular o endovenosa en el cordón umbilical.

Una vez realizado el procedimiento, el embarazo requiere controles periódicos que incluyan evaluación cardiológica fetal.

«Luego de la intervención se suele observar cómo la función y el crecimiento del corazón del bebé mejoran significativamente», detalló Grinenco.

El Ifcir es un grupo independiente de centros médicos y profesionales de la salud, respaldado por miembros de las principales organizaciones científicas de médicos que trabajan en este campo.

Aparte de la carga para el niño y la familia, es importante el aspecto financiero para la atención de la salud y la sociedad. En Estados Unidos los costos asociados con las cardiopatías congénitas se estiman en más de $1.400 millones por año.