La Fiscalía del departamento General Taboada asistirá con Cámara Gesell a media docena de menores, ya notificó a sus padres y dará intervención a psicólogos y Subnaf, como resultado de un insólito hecho, que los adolescentes llaman «el juego de la violación» practicado desde hace cinco años en aquella comunidad, cuyos datos se omiten para resguardar a los menores involucrados.

 

La horrenda situación salió a la luz después de que un hombre descubriera a su hijo y dos amigos manteniendo relaciones sexuales en el baño de la casa. Allí también se supo que uno de los jóvenes había sido abusado por un adulto. Los adolescentes no consideran «al j

 

uego» como un abuso, pero sí al ataque sufrido de manos del aludido adulto.

Sobre el aberrante «juego», uno de los chicos señaló: «Ni bien llegué aquí, varios chicos me invitaron al `juego de la violación, y yo empecé a jugar, pero lo que me hizo C. fue violación», habría señalado el jovencito. Los funcionarios judiciales que intervienen interpretan que en ambos casos se enfrentan con un ataque sexual, individual y colectivo.

Pese a que la fiscal Rímini cimenta el proceso en absoluta reserva, voceros policiales deslizaron que la «naturalización» de los abusos de los adolescentes preocupa al grupo de funcionarios. «Jugamos así hace cinco años; casi siempre en casa», ahondó la víctima, quien señaló que el participante más chico tiene 9 años.