La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner realizó un breve discurso pasadas las 22 del sábado y le reclamo a los dirigentes de la oposición que «no compitan para ver quién le pega más al peronismo»

El acontecimiento tuvo lugar en un escenario montado en la esquina de Uruguay y Juncal, tras el enfrentamiento entre manifestantes y la Policía de la Ciudad de Buenos Aires.

«Quiero decirle que aunque viviera mil años nunca me alcanzará para agradecer el amor y la solidaridad de todos ustedes», expresó la Vicepresidenta en alusión a la militancia.

La violencia fue provocada por odio al peronismo. No toleran el amor y a la alegría de los peronistas
«Los violentos no somos nosotros. Durante la pandemia colgaron bolsas mortuorias. He sufrido el hostigamiento de gente que viene a insultar, agraviar y amenazarme de muerte. Nunca vi a la Policía de la Ciudad de Buenos Aires intervenir para evitar ese hostigamiento a una ciudadana”, agregó.

«Hay demasiada sangre para que sigan amenazando. Aunque viva mil años no me van a alcanzar los años para agradecerles. Vayamos a descansar, ha sido un largo día», subrayó la Vicepresidenta en el final de su alocución.