Tras la declinación electoral de Alberto Fernández, los gobernadores del PJ del interior del país reflotaron su intención de colocar un integrante de la fórmula nacional del Frente de Todos. El de Claudia Ledesma Abdala, la presidenta provisional del Senado y esposa del mandatario santiagueño Gerardo Zamora, una figura clave en el norte del país, es el nombre que empezó a sonar con fuerza en ese sentido.

El nombre la senadora que reemplaza a la vicepresidenta Cristina Kirchner cada vez que se ausenta del recinto de la Cámara alta surgió entre algunos gobernadores del norte y después también se lo comentó en el Senado. “¿Compañera de quién?”, preguntó LA NACION. “Hay que ver, puede ser de Sergio Massa si es que es candidato”, deslizaron en cercanías de uno de los mandatarios que la mencionaron.

Tanto ella como Zamora tienen diálogo directo con Cristina Kirchner, quien “no será candidata pero sí electora”, según coinciden varios dirigentes del interior, incluso los que no hablan con ella hace meses. En la misma línea, sostienen que la vicepresidenta se inclinaría por impulsar una fórmula de unidad, antes que una competencia en las PASO del 13 de agosto, como reclama el presidente Fernández.

Ninguno de los mandatarios que apuntaron a la santiagueña quiso decirlo públicamente. Solo el sanjuanino Sergio Uñac retomó la idea en la que la Liga de Gobernadores peronistas trabajó varios meses: tener un candidato propio. “Se abren espacios ahora. Yo sigo diciendo que no sería malo que un integrante de la fórmula o de las fórmulas deba ser del interior. El interior también existe y lo hemos escuchado muchas veces, pero cuesta practicarlo”, planteó.

Una fuente cercana al sanjuanino admitió ante este diario que si bien el mandatario habló en la víspera, hasta después de pasar su elección provincial -el 14 de mayo- no se ocupará del tema. No es el único caso: en la primera mitad del próximo mes habrá comicios en La Rioja, Misiones, Salta, Tucumán, La Pampa, Tierra del Fuego y Chubut.

“Después de esa fecha los gobernadores tendrán más clara su propia fortaleza -dice un ministro de uno de los distritos que elige el segundo domingo de mayo-. Si ganan cómodos, por supuesto, tendrán más voz”.

El tucumano Juan Manzur fue en algún momento el candidato al que apostaban todos los gobernadores. Empujaron su integración al gabinete nacional, pero fueron más las expectativas que los logros obtenidos en su gestión. Desde que regresó a su provincia, hay quienes sostienen que si gana por “una diferencia considerable” se anotará como postulante en las PASO del Frente de Todos.

A su vez, el chaqueño Jorge Capitanich no oculta su interés en postularse; es -junto al bonaerense Axel Kicillof- el más cercano a Cristina Kirchner. Aprovechó la presentación de su libro para recorrer varias provincias. Pero hasta ahora su candidatura no logró el apoyo en bloque de sus propios colegas.

Varias fuentes provinciales con las que habló LA NACION coincidieron en que si bien el paso al costado de Alberto Fernández vuelve a empujar a los gobernadores del PJ a intervenir en la decisión de la fórmula del peronismo, la prioridad ahora es retener sus distritos. Por eso la mayoría desdobló las elecciones.

“Muchos enfrentamientos, más crisis económica y más enojo de la gente -describe el ministro político de una provincia que vota en mayo-. Si en ese escenario aparecemos discutiendo candidaturas nacionales, perdemos apoyo. Tenemos que estar cerca de los que nos votan”.

La mayoría en la Liga de Gobernadores entiende que pueden ir analizando posibilidades hasta el 16 de mayo, cuando se reunirá el Congreso del PJ, convocado ayer oficialmente. Aprovecharán ese tiempo no solo para tratar de coordinar una posición, sino también para ver el juego de la Vicepresidenta.