El cáncer infantil es una enfermedad que afecta a miles de niños en todo el mundo y es una lucha que no sólo los niños enfrentan, sino que también sus familias. En la ciudad de Termas de Riondo, varias madres se han enfrentado a la difícil tarea de ayudar a sus hijos a superar el cáncer, y sus historias son un testimonio del amor y la determinación de las familias que luchan por la vida de sus hijos.

El grupo de acción solidaria “Yo Pongo el Corazón” organizó una jornada concientizadora al respecto al conmemorarse el Día Internacional del Cáncer Infantil en la que se pudieron plasmar testimonios de familias termeñas que tuvieron que atravesar el duro trance de la enfermedad de sus hijos, los viajes, los tratamientos y muchas experiencias más relacionadas a la enfermedad .

La jornada tuvo lugar en las instalaciones del Centro Cultural San Martín.

La atención estuvo concentrada en la presencia de familiares de niños que superan el cáncer infantil.

Carla Cáceres, mamá de Mateo González quien hace 1 año fue diagnosticado con hepatoglastoma (cáncer de hígado).relató su experiencia: “Comenzó con quimioterapia y fue derivado a Buenos Aires. En marzo fue operado con éxito”.

“Le sacaron el tumor con un pedazo del hígado, también le sacaron la vesícula en una operación muy larga de la que salió muy bien”, relató.

“Ahora ya se encuentra en etapa de control. Gracias a Dios bien. Tuvimos mucha ayuda de todo Termas”.

“Ahora formo parte del Grupo Yo Pongo el Corazón para ayudar los chicos que comenzaron con esta lucha, los que ya están y por los que no pudieron llegar a terminar de ganar esta lucha agradeciendo por la ayuda y contención que recibimos”, manifestó concluyendo su charla.

Al igual que Carla, otra mamá, Natali Ledesma Paz quien comentó su experiencia con su hijo Benjamín.

«Hace 5 años Benjamin tuvo que ser sometido a un tratamiento para la extracción de un tumor».

El tratamiento duro casi 2 años y 5 cirugías. Se le hizo la extracción del tumor , se le sacó el omóplato, se unió clavícula con el hombro para que pudiera poder tener movilidad. No tuvo una recaida en los controles y continua en perfecto estado», dijo aliviada Natalí.

«Está en perfecto estado se adaptó bien. En su momento era mucho para un niño de 7 años. Hay días que cuestan pero lo puede superar», agregó.

«Viajamos cada 6 meses al Garrahan para controles de cicatrización».

«Ahora intento devolver toda la ayuda que nos dieron con la contención», reflexionó como conclusión.

A pesar de todos los desafíos, estas madres de Termas de Río Hondo se mantienen firmes y determinadas en su lucha contra el cáncer infantil. Están agradecidas por el apoyo de sus familias, amigos y comunidades, y han aprendido a valorar cada momento con sus hijos.