En el contexto de las nuevas realidades la formación profesional es un elemento de considerable valor para el mejoramiento de las comunidades.

Los nuevos profesionales son una conjunción de esfuerzos. Un título terciario o universitario  no es solamente la concreción de una meta personal, sino más bien de todo un contexto de grupo, una suma de esfuerzos cuyo logro final es el flamante profesional. En esa coyuntura,  la familia en la que se apoya el estudiante cobra una valía trascendental.

Para los chicos de clase media del interior, donde el esfuerzo de los padres tiene que ser un puntal y una gran motivación, un título profesional equivale a haber superado con creces varias adversidades. Desde lo económico hasta la adaptación a una ciudad que no es la propia. Haber salido del círculo de comodidad para superar las adversidades del estudio y las vicisitudes cotidianas.

Rocío Gerez es una termeña de 25 años y está a poco de recibir el título de licenciada en Educación para la Salud, carrera que se dicta en la UNSE.

Oriunda del Sector C de Villa Balnearia comenzó la carrera hace 6 años en Santiago y se encontró con una realidad que no afloja: «Para los que somos del interior mudarnos es muy difícil, ir a la universidad es complicado, sobre todo por lo económico. Somos privilegiados los que podemos acceder a la educación superior».

«Dejar tus afectos, tu círculo de amigos y tu cotidianeidad es un desafío», reflexiona.

«Para los que somos del interior mudarnos es muy dificil, ir a la universidad es complicado, sobre todo por lo económico. Somos privilegiados los que podemos acceder a la educación superior»

La carrera que emprendió tiene diferentes títulos intermedios y uno de ellos es el de profesora de Educación para la Salud, logro que alcanzó en julio pasado. Ahora el objetivo es la licenciatura. Para ello debe esmerarse en su tesis, sobre la que adelantó tiene que ver con Termas.

La competencia o áreas de incumbencia de su formación tiene que ver con la promoción de la salud y la prevención de las enfermedades.

La pandemia, ese estilo de vida que ha atravesado diametralmente a la humanidad en los últimos 2 años, tiene una relación especial con los temas de estudio de Rocío. Por eso es que piensa que su carrera «ha tomado mucha relevancia por el contexto de pandemia»  y aconseja a otros jóvenes a estudiar la licenciatura.

Su presente la tiene enfocada en talleres y proyectos de extensión de la universidad, mientras prepara alumnos que van a rendir la materia.

Proyectar el devenir a veces obliga a la abstracción de recordar lo vivido, traer de vuelta al pasado para valorarlo. Allí es donde recuerda su escuela secundaria. «La escuela de Comercio me dio las bases suficientes para estar bien plantada a la hora de ingresar a la universidad» .

Piensa en su futuro como profesional y anhela poder ejercer en Termas. Devolver a su ciudad y su familia lo que tanto le dieron.