En medio de la campaña para las elecciones generales de octubre, Sergio Massa jugó una carta con alto impacto fiscal, a favor de los asalariados y en contra de las arcas públicas, por la amenaza de ampliar el déficit fiscal y, además, darle un impulso adicional a la inflación.

Massa dijo que a partir de estos cambios, los asalariados que estarán alcanzados por el impuesto serán menos de 90.000, que representan el 0,8% del total de los empleos registrados del país.

Según el anuncio oficial, dejan de pagar el impuesto a las Ganancias (cuarta categoría los trabajadores en relación de dependencia) y los jubilados.

Sólo pagarán los que perciban ingresos superiores a quince salarios Mínimos Vitales y Móviles mensuales: Economía los identificó como “CEOs, gerencias, subgerencias, puestos calificados y jubilaciones y pensiones de privilegio”.

Los beneficios anunciados ayer solo alcanzan a trabajadores en relación de dependencia. No hubo medidas para los cerca de 400.000 contribuyentes inscriptos como autónomos, que soportan una presión fiscal muchísimo más alta. Pero se espera que esta semana lleguen los anuncios para ese sector.

Ayer por la tarde, el ministro de la cartera y candidato presidencial recibió a las autoridades de la Confederación General del Trabajo (CGT), de la CTA de los Trabajadores y a las autoridades de la Cámara de Diputados. En ese encuentro presentó la propuesta. La reunión y el anuncio formal sumaron color de campaña con una manifestación sindical que, en paralelo, se dio en Plaza de Mayo, en apoyo explícito a la candidatura de Massa.

Las cifras de los anuncios causaron sorpresa. En principio, había trascendido que a partir de octubre dejarían de pagar el impuesto los trabajadores, jubilados y pensionados que ganan hasta $ 1.000.000 mensuales brutos. Sin embargo, ese piso fue elevado a lo que equivale a 15 sueldos SMVM (mínimo vital y móvil), que hoy es de 118 mil pesos. Así el piso se eleva a $ 1.770.000

A la vez se enviará un proyecto de ley para que, a partir de 2024, la retención de Ganancias abarque solo a los que tengan mayores ingresos. La oposición de Juntos por el Cambio ya avisó que no apoyará el proyecto.

Desde el Palacio de Hacienda señalan que la medida que están preparando tendrá impacto esencialmente en 2024 y que los beneficios iniciales se verán incluso en lo que resta del corriente año.

Desde el sindicalismo salieron a celebrar la medida. Armando Cavalieri, secretario general de la Federación de Empleados de Comercio, sostuvo: “Es imperativo que todo el mundo comprenda que el salario no puede ser considerado ganancia, ni en pesos ni en dólares”.

Cavalieri también consideró que “durante años los trabajadores han sufrido una carga fiscal inmerecida” y que la iniciativa “es un paso valioso hacia la justicia tributaria”.

Al hablarles a los grupos de personas movilizadas por los sindicatos a Plaza de Mayo, Massa soltó una frase que posiblemente se recordará con los años. “También les pido que cuidemos nuestra economía y que si tienen que ahorrar, compren un autito, algún bien producido en la Argentina. No me vayan a comprar dólares”

Se calcula que por el alivio fiscal los trabajadores que hasta ahora están alcanzados por Ganancias van a recibir una mejora en el salario de bolsillo de alrededor del 20%.