Después de una intensa búsqueda, la Policía de Salta confirmó este sábado por la madrugada que encontró con vida a la bebé de apenas un día que había sido robada del Hospital de Tartagal. El hallazgo se produjo en un terreno baldío del barrio Roberto Romero, adonde los efectivos llegaron tras el llamado de un vecino de la zona, quien había escuchado el llanto de la menor.

“Tras una alerta de un vecino del Barrio Roberto Romero de Tartagal que escuchó llantos en un baldío, la Policía ubicó y trasladó la beba desaparecida en Tartagal. En estos momentos se evalúa su estado de salud en el hospital local”, escribieron en la cuenta de Twitter de la fuerza de seguridad.

El Ministerio de Seguridad de la Nación había emitido en la tarde del viernes el alerta Sofía por el caso y el Ministerio Público Fiscal de la provincia había creado una unidad para investigar la desaparición, reportada en horas de la mañana. Desde allí, en la madrugada de este sábado ratificaron la novedad que dio a conocer la Policía salteña y detallaron que la pequeña “fue encontrada abandonada en un asentamiento de esa ciudad, fue reconocida por sus padres y será examinada para verificar su estado de salud”.

En diálogo con TN esta mañana, el comisario mayor Adrián Sánchez Rosado, director de la unidad regional Nº4 de Tartagal, contó los pormenores del hallazgo y habló sobre el estado de salud de la bebé.

Según su relato, todo comenzó con el ingreso de “un llamado al sistema de emergencias 911 de Salta en el que un vecino dijo que escuchó llorar a una bebé en un baldío”. Luego, se acercó hasta una vivienda abandonada ubicada en el predio y “en una esquina encontró a la bebé recién nacida, así que inmediatamente llamó al personal policial y el móvil del sistema en 3 minutos estuvo en el lugar”.

Los efectivos que arribaron al terreno constataron la presencia de la recién nacida y rápidamente la trasladaron al sector de neonatología del hospital más cercano para su evaluación. “Sufrió apenas principio de hipotermia, pero nada más. Se encuentra en buenas condiciones de salud”, detalló Sánchez Rosado para luego referirse al proceso de identificación de la bebé. “Primero la reconoció el médico y luego los padres también. Desde Policía también se hace la prueba necesaria con las huellas plantares de la bebé para determinar efectivamente su identidad y documentar toda la situación”, explicó.

Tras ello destacó la importancia de la emisión de la alerta Sofía, lo que permitió que el vecino que finalmente encontró a la beba estuviese enterado de la desaparición. “Se había difundido hasta en Bolivia y estábamos manteniendo controles permanentes en la frontera. También tuvimos mucha colaboración de las distintas fuerzas nacionales y de la Policía provincial. Creo que esto permitió que no tuviera la oportunidad de salir de Tartagal”, señaló.

Por último, la autoridad dijo respecto de la investigación que se sigue para esclarecer el hecho: “Hay un trabajo en conjunto realizado principalmente por el área de investigación de la Policía de Salta. Siguen trabajando en el relevamiento de todas las cámaras del sistema de emergencias y de cámaras particulares de vecinos, y hay una mesa de trabajo con la unidad fiscal. También hay llamados de gente anónima, mensajes y relevamiento de redes sociales. Es mucha la información”. No obstante, recordó que el trabajo se ve dificultado porque dentro del hospital no hay cámaras, aunque insistió: “Se está tratando de identificar a la persona [o a las personas que robaron a la niña]”.

El robo de la niña ocurrió este viernes por la mañana del hospital Juan Domingo Perón, de Tartagal, Salta. Sus padres se dieron cuenta del hecho cuando, tras ausentarse unos minutos, volvieron a la habitación y vieron la cuna vacía. Las primeras investigaciones apuntaban a una pareja: hubo un identikit y una imagen de cámaras de seguridad de la vía pública.

De acuerdo a fuentes oficiales, se activó un protocolo en las fuerzas policiales provinciales y federales, así como en el cuerpo de Gendarmería, para dar con la beba. También, debido a la cercanía con la frontera de Bolivia, se habían instruido directivas a efectivos de seguridad de ese país ante la posibilidad de que quienes robaron a la menor cruzaran la frontera. La causa quedó en manos del fiscal de turno, Rafael Medina, quien informó en diálogo con el canal TN que las fuerzas de seguridad trabajaban con información en base al testimonio de testigos que vieron personas sospechosas en los pasillos del hospital.