Desde que Marco Trungelliti confesó haber rechazado un intento de soborno (le propusieron entrar en una red de arreglos de partidos y apuestas), que luego en forma indirecta desencadenaría en sanciones para tres jugadores argentinos, el santiagueño sacudió los cimientos del circuito porque se animó a hablar sobre un tema que la mayoría calla, sufrió estrés y endureció su posición crítica sobre las organizaciones del tour y un sistema que desprotege y no les permite subsistir a los que están fuera del top 100. Lo expuso en estos casi cinco años y lo profundizó durante el fin de semana, en un nuevo reportaje con LA NACION, con motivo de su actuación en el Challenger de Buenos Aires, la primera en nuestro país desde 2019 (está radicado en Andorra). Allí, entre diversos temas, Trungelliti ponderó la tarea y el compromiso de Novak Djokovic con las “clases bajas” del tenis, las palabras cruzaron fronteras y les llegaron al propio Nole…, que reaccionó ante ellas.

“¿Qué tan importante para los jugadores más desprotegidos es que Djokovic suela hablar sobre el desbalance del sistema? Me parece indispensable. A la gente le puede gustar o no, pero Federer y Nadal nunca dijeron nada (…) A Djokovic lo crucé en el US Open y le agradecí por lo que está haciendo por los jugadores”, expresó Trungelliti, de 33 años, actual 236° del ranking ATP. ¿Cómo actuó el N° 1 del mundo ante estos dichos? Le pidió al español Carlos Gómez-Herrera, que integra el equipo de Nole (como segundo coach y sparring), que se contacte con el argentino y le agradezca. Así sucedió, vía mensajes por WhatsApp.

En las últimas horas se conocieron más detalles durante una entrevista que Djokovic brindó en Belgrado, en el medio serbio Sportal. Nole contó qué le generó la palabra de Trungelliti y también se refirió a los hostigamientos que el argentino sufrió por parte de algunos colegas tras la denuncia que hizo en su momento. “Vi lo que dijo (Trungelliti) e inmediatamente le dije a Charlie (Carlos Gómez-Herrera) que se comunicara con él y le agradeciera sus amables palabras, ya que los dos están en contacto directo. Además, como no sabía de su situación y de lo que estaba pasando en los tres o cuatro años anteriores, puedo decir que lo siento mucho por todo eso. No merecía ese trato en absoluto porque mostró coraje y audacia para proteger la integridad del deporte al revelar el hecho de que alguien se le había acercado y se había ofrecido a hacer trampa en los partidos con fines de apuestas”, expresó Djokovic en un alto de su preparación para los torneos de fin de año.

Y prosiguió: “Aprecio mucho cuando alguien tiene esa actitud porque, en general, es una minoría. Me alegro de que haya podido regresar a su país, y le dije a Charlie que le preguntara si necesitaba ayuda de algún tipo y que le dijera que siempre estaré ahí, como lo estoy para todos ellos, especialmente los chicos y las niñas que atraviesan un camino muy espinoso para poder seguir practicando deportes profesionales y poder vivir de ello en cierta medida”.

El tenis es uno de los deportes más populares del mundo, sin embargo, en sus categorías profesionales sufre un profundo problema de desbalance económico: en un circuito armado por unos 2000 jugadores sólo los cien primeros (de singles) se aseguran un porvenir, lo que deja limitados para poder desarrollarse a la mayoría. Djokovic, desde hace un tiempo, encabeza la Pofessional Tennis Players Association (PTPA), una suerte de sindicato para “proteger, respetar y garantizar los derechos de los jugadores”. Alineado a esa filosofía, el serbio suele manifestar sus opiniones sobre los problemas financieros y de infraestructura que padecen muchos de sus colegas.

Lo hizo en marzo pasado durante el ATP de Dubai: “Tenemos miles, decenas de miles de jugadores que compiten en todo el mundo. Lamentablemente solo 400 a 500, tanto hombres como mujeres, singles, dobles, mixtos, viven de este deporte. Eso es algo de lo que siento que no mucha gente quiere hablar”.

Durante esta entrevista en Sportal, Nole volvió sobre el objetivo de la PTPA que lidera junto con el tenista canadiense Vasek Pospisil (220°; 25° en 2014) y en la que están involucrados otros jugadores/as como la española Paula Badosa, la tunecina Ons Jabeur, el polaco Hubert Hurkacz y el estadounidense (ya retirado) John Isner. “Como organización de jugadores, el objetivo principal es ayudar a incrementar el número de jugadores en el mundo en ambas competiciones que puedan ganarse la vida con este deporte. Es un tema muy profundo y es difícil abarcarlo todo, pero queremos concienciar de que hay jugadores que están en el top 180 del mundo y que al final del año están en cero. No pueden permitirse un entrenador, un fisioterapeuta, un preparador físico o un médico, porque son costos adicionales. La mayoría de ellos tienen que utilizar lo que el torneo tiene para ofrecer, si el torneo tiene algo que ofrecer. Es un tema muy complejo que necesita ser discutido más al más alto nivel del tenis y no he visto mucho interés en desarrollar más discusiones sobre ese tema”, aseveró Djokovic.

“Dado que actualmente existe un monopolio en el tenis, muchos no quieren profundizar en estos temas (…) Es un juego y un círculo vicioso, pero mientras tenga una voz que se escuche, la usaré y espero que tenistas como Trungelliti se beneficien en un futuro próximo de la organización PTPA que ya hemos logrado, tanto indirecta como directamente, para obligar a la ATP a reconsiderar algunas decisiones”, apuntó Djokovic, el campeón de 24 torneos de Grand Slam (esta temporada logró tres de los cuatro; sólo le faltó Wimbledon, donde se coronó el español Carlos Alcaraz).

Fuente La Nación