En una entrevista emitida en el programa Magazine en el cuartel de Bomberos Voluntarios de Termas de Río Hondo se resalta la historia de dos jóvenes integrantes que, además de cumplir sus funciones en la institución, lograron finalizar estudios terciarios y recibirse de profesores.

Se trata de Débora Montesinos y José María Figueroa, de 30 y 22 años respectivamente, quienes compatibilizaron sus tareas en el cuartel con carreras docentes, demostrando esfuerzo y dedicación.

Débora se recibió de Profesora de Educación Tecnológica, mientras que José María obtuvo su título de Profesor de Educación Secundaria en Biología. Ambos destacaron el apoyo familiar y la motivación que les brindó el ambiente del cuartel para superarse profesionalmente.

Pese a las dificultades propias de la pandemia, como las clases virtuales, los entrevistados resaltaron lo gratificante de alcanzar sus metas académicas. Asimismo, enfatizaron la importancia de la formación continua para crecer como personas y aportar a la sociedad.

Débora contó que la idea de estudiar el profesorado surgió de su hermana, ya que su madre es docente. Esto la inspiró a encarar la carrera cuando comenzó la pandemia. Destacó el acompañamiento de excelentes profesores que la alentaron en este desafío, además del apoyo de sus compañeros de estudio.

La bombero debió compatibilizar sus estudios con su trabajo, su hogar y su hijo de 6 años. Esto le demandó organizar bien los tiempos y prioridades, dejando de lado algunas actividades sociales. Pero remarcó que cuando se hace lo que se ama, no hay sacrificios.

José María, en tanto, estudió en un instituto del interior de Santiago del Estero, a 110 km de Termas. También comenzó su formación docente en 2019, con 19 años, y debió transitar parte de la carrera de manera virtual por la pandemia. Se mudó solo para estar más cerca del instituto.

Durante la semana cursaba sus materias y los fines de semana viajaba para cumplir con el cuartel de bomberos. Valoró que la institución siempre lo apoyó para poder estudiar, facilitándole los medios. Y destacó la importancia de elegir una carrera que realmente se desea seguir.

En cuanto a la situación de pandemia, ambos remarcaron la complejidad del contexto, pero que como bomberos estaban acostumbrados a trabajar con emergencias. Fue un desafío adaptarse a la virtualidad, sobre todo para Débora, quien debía conectarse en los vehículos del cuartel o en medio de los operativos.

Más allá de las dificultades, coincidieron en que el esfuerzo valió la pena porque pudieron recibirse de algo que los apasiona. Débora se mostró muy orgullosa, en especial cuando su hijo adolescente la felicitó por su logro.

Además de su formación, en la entrevista se abordó su responsabilidad como integrantes del cuartel en un rol jerárquico. Tienen a su cargo la formación de los aspirantes a bomberos, para lo cual es clave su conocimiento pedagógico.

Según explicaron, actualmente la mitad del cuerpo activo se encuentra estudiando diversas carreras, lo que resulta auspicioso porque demuestra sus ganas de superación y de aportar profesionalmente a la comunidad.

En el cierre, dejaron un mensaje alentador para los jóvenes, instándolos a estudiar y capacitarse en pos de un futuro mejor, ya sea en Termas o en otras provincias. Consideran primordial formarse y crecer como personas para poder transformar la sociedad.

Un ejemplo de tenacidad y superación personal de quienes honran su vocación de servicio en el voluntariado bomberil, sin descuidar su desarrollo académico y humano. Una historia que busca motivar a más jóvenes a luchar por sus anhelos.