Casi dos semanas y media pasaron del durísimo accidente que sufrió en las rutas tucumanas. Luis Miguel Rodríguez la puede contar y, en el medio de su recuperación, hizo un viaje relámpago hasta la provincia de Catamarca para agradecerle a la Virgen del Valle.

El delantero de Central Córdoba reapareció después de lo que fue el incidente vial y de la operación a la que tuvo que ser sometido. Fue dado de alta hace 11 días, después de ser operado de la fractura de hueso nasal y del maxilar superior por los golpes sufridos a raíz del vuelco de su vehículo en la intersección de las rutas 157 y 308, a 1,8 kilómetros de la localidad tucumana de La Madrid y a 45 km de Simoca, su ciudad natal.

El «Pulga» tuvo su primera aparición pública y se sacó fotos con varios fanáticos que lo reconocieron en Catamarca. Fue recibido por el rector del santuario, Pbro. Gustavo Flores, y así es como se registró el momento de la sorpresiva visita. «Vine a Catamarca para decirle gracias a la Virgen (del Valle). Ella me salvó y eso es lo importante», comentó el futbolista de Central Córdoba que superó con éxito una compleja cirugía maxilofacial el pasado 4 de mayo.

«No me acuerdo nada del accidente», reconoció el tucumano, en diálogo con Olé. «Todavía no se cuándo voy a poder volver a jugar», dijo el «Pulga», pero remarcó: «Lo más importante ahora es que estoy bien». Rodríguez debió ausentarse en los dos últimos partidos del «Ferro» por el traumatismo de cráneo y cara que sufrió.

«Por ahora no estoy manejando, pero la verdad es que no tengo problemas. Me dijeron que ya podría hacer vida normal», aseguró el segundo máximo goleador de la historia de Atlético Tucumán y que todavía no pudo convertir en la presente Liga Profesional.

Por último, el «Pulga» aprovechó para saludar a los hinchas y a todos los que se preocuparon por su estado de salud. «Agradezco todos los saludos y el cariño que me brindó tanta gente. Por suerte la operación salió muy bien. Yo estoy bien», concluyó, en su corto diálogo con el diario Olé.

Luis Miguel Rodríguez, mediapunta de 38 años, contó que se estuvo quedando estas últimas semanas junto a su familia en su Tucumán natal y que hoy martes partirá hacia Santiago del Estero para volver a estar en el club y reencontrarse con sus compañeros.

«Salió despedido del vehículo y eso le salvó la vida, porque si se hubiese quedado en la camioneta no había chances de que se salvara. No sé si tenía puesto el cinturón de seguridad, porque la camioneta lo despidió por el parabrisas y eso lo ayudó a salvarse», explicó días atrás su representante, Roberto San Juan.

Y añadió: «Si bien sufrió muchísimos golpes, la camioneta quedó destruida. Cayó en un río seco que es bastante profundo, pero la sequía también lo salvó. Él salió caminando y fue hasta una casa, como perdido. Vio a unas personas y les pidió ayuda, pensó que le habían robado, totalmente fuera de sí. No entendía nada. La gente lo reconoció pese a tener la cara destruida y lo ayudó».

El «Pulga» estará ausente, con seguridad, varias fechas más en este Central Córdoba al que le sigue costando hilvanar victorias.