Un detenido fugado ayer en la siesta infernal desde la alcaidía de la Seccional 40, buscó sus aires de libertad durante 40 minutos en aguas del río Dulce, pero terminó reducido por policías.

Se trata de Ramiro Facundo Coronel, apodado «Cachi», 21, quien permanece detenido por robo desde agosto pasado y aprovechó problemas de salud para distraer a la guardia.

En ese contexto, ayer se escabulló de la comisaría y se lanzó corriendo a través del estacionamiento de la sala central de comunicaciones. Previamente, había arrancado de cuajo un inodoro y destrozado la seguridad con una pesa casera de cemento.

En pleno revuelo de guardias, alguien alertó e informó haberlo visto (en short y camiseta de Boca) en las calles. Luego, «Cachi» apareció nadando en el cauce del río Dulce, con dirección hacia el Bº Villa Balnearia.

Varios patrulleros partieron hacia la cascada. Los policías se apostaron debajo del puente nuevo, aguaron todas las salidas: por un lado, los uniformados cubrieron el lado del Bº 25 de Mayo y, por otro, hacia el sector de la cascada.

Más «persuasivos», se lanzaron al agua los policías Sánchez y Juárez. Después de una «pelea» nado a nado, la fortaleza de «Cachi» cedió y terminó esposado en el agua.

Resignado, encerrado de nuevo en un patrullero, «Cachi» fue conducido ante los médicos y le descubrieron un cuadro abdominal infeccioso, por lo que quedó en observación y hoy será asistido por un cirujano.

Fuente El Liberal