En una reciente sesión de la Legislatura de Tucumán, los parlamentarios aprobaron un incremento del 100% en sus salarios, elevando sus ingresos de $700.000 a un rango entre $1.300.000 y $1.500.000.

Este aumento salarial se dio en el contexto de un recorte significativo en el presupuesto provincial, con una reducción de más de $220.000 millones del Presupuesto 2024, lo que supone un ajuste del 30% en comparación con el presupuesto establecido por Juan Manzur antes de dejar su cargo.

Según Acevedo, este incremento representa un «sinceramiento» de los montos que perciben los legisladores, argumentando que ningún parlamentario puede ganar menos que el empleado de mayor jerarquía en la Cámara.

Este aumento ha generado controversia, especialmente porque se produjo en un período de ajuste fiscal en el que se buscaba reducir gastos en otras áreas del gobierno.

Además, la aprobación del incremento salarial contradice algunas posturas políticas previas, incluyendo las de legisladores que apoyaron a Javier Milei, quien durante su campaña prometió que los ajustes económicos no afectarían a la ciudadanía general, sino a la política.

La forma en que se aprobó el incremento también ha sido objeto de críticas. Se realizó «en un paquete de resoluciones aprobadas en módulo», es decir, a mano alzada y sin explicaciones detalladas sobre cada texto incluido. Esta metodología ha sido cuestionada por su falta de transparencia y por el poco debate que generó entre los legisladores.

Antes de esta decisión, hubo rumores sobre una solicitud de aumento de sueldos por parte de los legisladores, aunque varios miembros del cuerpo legislativo lo negaron rotundamente.