Afirmada en sus convicciones y con la certeza proyectada en su futuro, que ya es presente, Victoria Sandoval, una joven termeña de 23 años, prepara su tesis para coronar su Licenciatura en Trabajo Social en la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE).

Como toda hija de trabajadores de clase media conoce muy de cerca el valor del esfuerzo y que el mérito reside en la perseverancia. Hace carne una frase de su madre, Claudia, que va en ese sentido.

Su proyecto de tesis se trata sobre la inclusión laboral y las condiciones laborales de las mujeres con discapacidad dentro la comunidad de Termas de Río Hondo, un tema nada menor con una clara perspectiva inclusiva.

“Es un tema muy interesante. Estoy ansiosa también por poder venir y trabajar dentro de la comunidad. La verdad que es un deseo que tengo profesionalmente y personalmente poder trabajar dentro de mi ciudad, donde yo pertenezco”.

“Hay problemáticas con las que no se pueden hacer oídos sordos. Estoy comprometida en mi ciudad con mi carrera, con la gente, en poder transformar todas aquellas estructuras que atentan contra la dignidad y contra los derechos sociales, contra los derechos humanos de nuestra población”, señala de manera contundente.

Las herramientas técnicas de su formación le valen para hacer una semblanza más asertiva de la situación de las mujeres con discapacidad: “Yo me enfoco más que nada en lo que es la perspectiva de género. Las mujeres con discapacidad tienen una trayectoria muy diferente a los hombres con discapacidad”.

“En cuanto a las instituciones gubernamentales hay un gran desafío también de poder incluir dentro de sus políticas públicas a estas mujeres y dentro del ámbito público. No podemos dejar de lado el derecho que tienen estas mujeres con discapacidad a trabajar”.

“Actualmente hay mucho desconocimiento, muchos mitos por parte de la sociedad también y no permite que se realicen intervenciones como corresponde con una perspectiva de derechos”.

“También insertarme dentro de los organismos estatales”, resume como una de sus aspiraciones.

El acompañamiento familiar para un estudiante es muy importante porque es un sostén invalorable. Su papá Rodolfo es un reconocido docente de la Escuela Técnica y su hermana Ariana, contadora. “Yo hace cinco, seis años empecé a estudiar y actualmente no puedo creer el lugar al que he llegado. Estoy muy agradecida con la comunidad y muy agradecida con mi familia y con mis compañeros”.

Recordando sus orígenes dice: «Yo amo mi ciudad, amo Las Termas. Tengo la posibilidad de seguir viviendo en Santiago. Seguramente voy a mantener un vínculo entre Santiago y Termas para también seguir formándome y seguir aprendiendo sobre las intervenciones en las nuevas problemáticas que vayan surgiendo. La sociedad actualmente es muy compleja. conlleva muchas problemáticas».

Finalmente dejó un mensaje para los chicos que están terminando la escuela: «Que se animen, que estudien, que sigan, que sigan por sus sueños, no bajen los brazos».