Según las denuncias e informes policiales, cerca de la medianoche de ayer llovieron balas en varias casas sitas en inmediaciones de las calles Brasil y Necochea, en el barrio Los Fierros, en Las Termas. Allí viven integrantes de la familia Valor, en especial hermanos e hijos de «Tila» y el «Pelao», acusados principales del crimen.

Al amanecer, urgente, fue presentado en los tribunales termeños un recurso de habeas corpus. Lo refrendó el doctor Luis Barraza, abogado de Mauro «Pelao» Valor, hermano de Miguel «Tila» Valor, presunto homicida de Julio Jiménez.

En este lado del mapa santiagueño, todo aquello relacionado con los Valor y los Giménez parece estar contaminado por la violencia. Barraza requirió a la Justicia «garantías de paz, en especial para las mujeres y niños (de los Valor). Más allá del dolor por la pérdida de una vida, la pasión desbordada está empujándolo todo hacia un terreno de descontrol. Ya la Justicia actuó y hay dos personas detenidas. Entendemos que esto debe frenarse, contenerse y que prevalezca la cordura», señaló Barraza.

Los agujeros en las puertas parecían sugerir lo contrario. Según los voceros, unos sujetos descendieron de una moto y abrieron fuego contra puertas y ventanas. Después huyeron. Todos los Valor responsabilizan a familiares de Julio Jiménez. No hubo heridos, pero sí muchos daños materiales, externos e internos.

En la madrugada arribó la policía y se entrevistó con Víctor Luis Valor («Puli»). Reveló que allí, en Necochea y Tucumán, barrio Los Fierros, residen varias familias entre ellas la esposa de su hermano, Mauro «Pelao», más dos hijos menores.

No son los únicos. Hay otra familia con 7 menores. Señaló que momentos antes dos motociclistas encapuchados que circulaban en una Yamaha YBR negra habían disparado 6 veces. Tres proyectiles impactaron en la puerta principal y la ventana.

Los Valor sospechan que los autores serían familiares de la familia Jiménez, en alusión a su hermano «Tila» Valor, quien habría dado muerte a Jiménez. Alertada la fiscal Analía Nóblega Rayó dispuso que a los damnificados se los invite a efectuar la denuncia.

El abogado del «Pelao» Valor pidió un aplazamiento para la toma de indagatoria de su cliente, quien el lunes se entregó ante el juez de Control y Garantías, Silvio Sálice.

El abogado Luis Barraza señaló que urge pacificar a las dos familias. No esquivó el trámite de indagatoria, ya que el «Pelao» va a declarar y ofrecer su versión sobre el trágico incidente del jueves 25 de mayo.

El imputado se encuentra detenido y aún se perfilaría poco claro el conjunto de imputaciones. Trascendió que sobre «Tila» pesan cargos como autor material de «homicidio» y participaciones necesarias de su hermano y su cuñado, también ya enviados tras las rejas. Con estrategias desdobladas, las defensas aspiran a reducir el número de Valor presos.

«Tila» Valor se abstuvo de declarar ayer, al ser indagado por el fiscal Emanuel Sabater por el asesinato de Jiménez, pero su defensa adelantó que romperá el silencio pronto, léase cuando su abogado Washington Inca Cardozo tenga una real dimensión de los cargos enrostrados.

Se sabe que el letrado desea interiorizarse sobre las pruebas científicas del proceso, que pudiesen conducir a su cliente al crimen de Jiménez, abstrayéndose de que todos los Jiménez sindican su autoría.

Al buscarse un móvil, aún la investigación de Sabater delataría más interrogantes que certezas. Los voceros sugirieron que el odio era y es mutuo y que vendría des dos generaciones pasadas.

Desde ese contexto familiar, los Valor reconocían anoche que no se trató de un solo «choque» entre los dos bandos, sino uno entre muchos, pero que «Tila» lo llevó quizá a un nivel de sangre y muerte.

Hoy, «Tila» se encuentra alojado en el Centro Único de Detenidos. Mal pensaron los funcionarios que pacificarían Las Termas sacándolo de escena y bajando su perfil a la mínima expresión, ya que los Valor y los Jiménez abundan y pareciesen prolongar el legado de odio los 365 días del año.

Fuente El Liberal