Dejar atrás el país que contribuyó a su formación y donde residen sus seres queridos es una decisión dolorosa. Sin embargo, médicos de Mendoza compartieron con Clarín las razones por las cuales han trasladado sus consultorios al otro lado de la cordillera, donde se sienten valorados y ven oportunidades de progreso.

En las ciudades centrales de Chile, Santiago y Viña del Mar, cada vez más médicos argentinos están validando sus títulos y buscando empleo en hospitales públicos y clínicas privadas. Algunos mantienen a sus familias en Mendoza y viajan periódicamente a trabajar en Chile. Otros, al obtener empleo estable, deciden mudarse con sus parejas e hijos para comenzar una nueva vida.

El incentivo financiero es uno de los motores detrás de esta migración. Las guardias médicas de 24 horas en Chile pueden pagar entre 800 y 1.000 dólares. Los especialistas, como pediatras, pueden ganar entre 7.000 y 15.000 dólares al mes, según la cantidad de horas dedicadas a su trabajo.

La crisis en la remuneración de los pediatras en Argentina es evidente. La Unión de Pediatras Mendocinos (UPEM) ha señalado la disminución de los pagos desde 2018, lo que ha llevado a una devaluación significativa en los ingresos de los médicos. Esto ha resultado en una emigración de médicos hacia Chile y otras provincias con mejores condiciones salariales.

Uno de los casos es el de Diego Irigo, un pediatra destacado de Mendoza que se trasladó a Viña del Mar en 2021. Su experiencia como director de un hospital público en Mendoza lo llevó a tomar la decisión después de enfrentar desafíos económicos y administrativos en Argentina. Irigo destaca el impacto de la desvalorización de la moneda y la pérdida de capacidad de ahorro en su elección de mudarse.

Mientras que el costo de vida en Chile puede ser más alto en algunos aspectos, como la salud y la educación, los salarios médicos son significativamente mejores y permiten a los profesionales tener una calidad de vida más satisfactoria. Irigo subraya que en Argentina su salario se redujo a la mitad durante sus 12 años de experiencia como pediatra.

Además de la mejora económica, los médicos que se mudan a Chile resaltan la posibilidad de crecimiento profesional, la estabilidad laboral y la calidad de vida que pueden proporcionar a sus familias. También se menciona la inversión en capacitación y desarrollo ofrecida en Chile, lo que atrae a médicos de diferentes especialidades.

La situación también abarca a médicos especializados en deportes. El cirujano traumatólogo Matías Roby, con experiencia en Mendoza y en el gobierno provincial, optó por aceptar una propuesta de trabajo en Chile debido a la falta de previsibilidad y reglas claras en Argentina. A pesar de la adaptación necesaria, valora la oportunidad de crecimiento profesional y el ambiente más favorable en Chile.

María Jimena Maugeri, una médica clínica que se estableció en Chile, destacó la valoración y el respeto que se brinda a los médicos en Chile, así como las oportunidades para el crecimiento y la especialización. Aunque extraña a su familia en Argentina, destaca la posibilidad de viajar con frecuencia y tener una vida más equilibrada.

Esta tendencia de migración médica también se refleja en médicos neonatólogos como Pablo Nosal, quien viaja constantemente entre Mendoza y Chile para trabajar en guardias médicas. La diferencia en los ingresos y las oportunidades de desarrollo lo han llevado a considerar establecerse definitivamente en Chile.

En resumen, médicos argentinos, especialmente de Mendoza, están optando por trasladar sus carreras a Chile debido a mejores condiciones salariales, mayor valoración profesional, oportunidades de crecimiento y una mejor calidad de vida en general. Aunque extrañan su tierra natal, están buscando un equilibrio entre lo físico, lo emocional y lo profesional en un nuevo entorno.