La cestería en fibra vegetal es una práctica arraigada en la ciudad de Las Termas de Río Hondo y el departamento Río Hondo, ubicados en la provincia de Santiago del Estero, Argentina.

Lourdes Sánchez, es una joven cestera que junto a su esposo, están ubicados en un puesto callejero en J.B. Alberdi y Tacuarí. Ellos provienen de una larga línea de cesteros en su familia.

Lourdes nos cuenta que esta tradición comenzó con su abuela y luego fue transmitida a su madre, para finalmente llegar a ella, quien ha continuado con esta práctica involucrándose en la cestería desde una edad temprana, lo que resalta la importancia de la transmisión generacional de este arte tradicional.

La cestería se ha convertido en un negocio para la familia. Comenzaron con proyectos pequeños, pero a lo largo de los años, han logrado establecer un negocio familiar que ofrece una variedad de productos de cestería. Esta tradición no solo ha sido una fuente de sustento para la familia sino también una manera de mantener viva su herencia cultural.

Hilda y Angélica, son dos cesteras que se dedican a crear hermosas piezas de cestería en Las Termas de Río Hondo. Ambas comparten el apellido Sánchez y pertenecen a familias de cesteros, lo que demuestra cómo esta tradición ha perdurado en la región a lo largo de las generaciones.

Angélica, originaria de Tucumán, se ha sumado a esta tradición tras casarse con un termeño. Fue su suegro y cuñada quienes la introdujeron en el mundo de la cestería, y desde entonces ha estado tejiendo y vendiendo sus creaciones. Por otro lado, Hilda, es del Barrio España. Aprendió la cestería desde joven, influenciada por su abuela y madre, lo que demuestra cómo esta tradición se ha mantenido viva en muchas familias a lo largo del tiempo.

En un mundo en constante cambio, estas cesteras son un testimonio de cómo una tradición ancestral puede perdurar y prosperar en el presente, preservando así la rica herencia cultural de Las Termas de Río Hondo.