Con el testimonio del ex Defensor del Pueblo de Santiago del Estero, Martín Díaz Achaval, comenzó este martes el juicio que la Justicia Federal lleva a cabo contra el empresario tucumano Jorge Rocchia Ferro, dueño del ingenio y destilería La Florida.

El hecho que se investiga y por el cual está acusado Rocchia Ferro es el derrame de más de 80 millones de litros de vinaza entre fines de 2012 y principios de 2013 en el Canal del Este, un canal de drenaje interprovincial. Esto afectó a las localidades de El Palomar y El Arenal, de la vecina provincia.

Díaz Achaval, quien hace siete años dejó de ser Defensor del Pueblo y pasó a presidir el Tribunal de Cuentas de Santiago, dio declaraciones a la prensa luego de su declaración testimonial. Según narró, «la contaminación de Tucumán terminó en Santiago por fuera de la cuenca del Salí Dulce; a partir del acta que se labró en ese momento (2013), en la que participé personalmente y participaron autoridades de Tucumán, no volvieron a ser utilizados como reservorios de vinaza». Díaz Achaval explicó la magnitud de la contaminación: «En ese momento este ingenio (La Florida) nomás producía 30 mil metros cúbicos de biocombustible, hoy produce 140 mil; así que si no hubiésemos hecho esa actuación administrativa, imaginemos lo que hubiese sido si en estos diez años seguían teniendo ese lugar». Si bien lamentó «que la Justicia llegue diez años después» destacó que «más vale tarde que nunca, hoy se lleva a juicio esta situación».

Sobre lo ocurrido hace una década, el denunciante afirmó que «Tucumán tenía una demanada civil, habían ordenado que no depositen en estos canales públicos, el gobierno de Tucumán había hecho actas de inspección, habían intimado a que no lo hagan más y (los ingenios) tenían medio millón de litros de vinaza almacenada». En aquellos meses, noviembre y diciembre de 2012, «detectamos un fuerte vuelco en Santiago, constatamos que podría ser vinaza y dos o tres días después, Tucumán nos informa de este medio millón que ellos mismos habían constatado que había una baja». Luego de esto, «pusimos en vistas a la Fiscalía de Estado, que lleva la denuncia a sede penal, constituyéndose como querelllante». Sin embargo, aquel vuelco fue el primero pero no el único: luego de las investigaciones y las constataciones, «vuelve a haber otro vuelco, se vuelve a constatar, y a fines de enero se labra el acta, que ya no quedaban reservorios y que habían logrado evacuar medio millón de litros de vinaza en treinta días». «Si nosotros no hubiésemos hecho las gestiones administrativas en ese momento, toda esa vinaza hubiese terminado en el lago de Las Termas», enfatizó Díaz Achaval.

Finalmente, señaló que «han pasado un montón de cosas en el camino y por fin llega a juicio, esperemos que las otras causas deriven en algún momento en las sanciones penales que correspondan, mientras tanto podemos afirmar que no hay la cantidad de vinaza en el embalse que había antes».

Fuente El Tucumano