La aguda crisis por la escasez de insumos médicos afecta a un sector clave en el tratamiento de pacientes graves, como quienes se someten a diálisis, por lo que corre un serio riesgo la continuidad del tratamiento que reciben unas 700 personas en nuestra provincia, y unas 30.000 en todo el país.

El doctor Rolando Barbieri, delegado de la Confederación de Asociaciones de Diálisis de la República Argentina (Cadra) en Santiago del Estero, confirmó que se recibió la notificación de la institución de que en pocos días se podría quedar en «stock 0» de insumos importados, sales y cloruros entre otros elementos indispensables para la preparación de los concentrados para llevar a cabo las sesiones de diálisis.

El profesional santiagueño recordó que este problema se viene dando desde hace tiempo, y que hasta el momento no recibieron respuestas para superarlo, y lo que se avizora para el futuro «es poco alentador».

«Ocurre que las empresas proveedoras, que son dos o tres, ahora ya están pasando nuevos precios actualizados al valor futuro que se especula que tendrá el dólar, lo que complicaría más la situación, porque será sumamente difícil que se puedan afrontar los costos», reveló el doctor Barbieri.

En nuestro país hay más de 30.000 personas que dependen cada semana de al menos tres sesiones de varias horas de diálisis, «y en nuestra provincia son alrededor de 700», según confirmó el doctor Barbieri.

Recordó que a estos pacientes sus riñones, por distintas causas, han dejado de funcionar y necesitan imperiosamente eliminar el exceso de líquidos y de toxinas que su organismo ya no puede hacer en forma natural. Si por algún motivo la diálisis se interrumpe, se interrumpe para ellos la vida. La diálisis es un soporte vital.

Algunos centros de diálisis cuentan con un stock de insumos que, se estima, alcanzarán hasta finales de diciembre y de no recibir nuevos lotes se estará ante una situación de extrema gravedad.