Dos hermanos de nacionalidad boliviana se encuentran internados en el hospital Regional donde deberán ser intervenidos quirúrgicamente para extraerles cápsulas de droga alojadas en sus estómagos.

El dueño de un drugstore, ubicado sobre la Ruta 9 y calle Urquiza de Las Termas, por miedo a ser asaltado llamó a la policía y puso en evidencia a estas dos personas que viajaban rumbo a Buenos Aires.

El procedimiento se llevó a cabo cerca de las 14.30 cuando los sujetos llegaron hasta el comercio a bordo de una combi, se sentaron en una de las mesas y pidieron dos botellas con agua.

En un determinado momento los hermanos ingresaron rápidamente al baño. Esta situación generó preocupación en el dueño del lugar que de inmediato llamó a la policía e informó del extraño suceso.

Personal de la Comisaría 50 arribó al negocio y se entrevistó con los sospechosos. Allí confirmaron que se trata de dos hermanos —de 23 y 27 años, ambos de nacionalidad boliviana— que informaron que habían llegado a la Las Termas minutos antes.

Los acusados revelaron que el día 13 salieron de La Quiaca, Jujuy, con destino a Buenos Aires, pero al llegar a un parador de la Ruta 9 habían decidido bajar y permanecer allí unos días.

Mientras eran entrevistados, uno de los sujetos comenzó a descomponerse, por lo que su hermano confesó que habían tragado cápsulas con sustancias tóxicas expresando que desconocían de qué se trataba.

Rápidamente fueron trasladados al Centro Integral de Salud de Las Termas para ser asistidos. Allí les practicaron una radiografía. Los profesionales constaron que ambos tenían «unas sombras anormales en la zona de los intestinos, que no coincidirían con materia fecal».

Dado al riesgo que corrían, ambos fueron derivados al Hospital Regional detenidos y con fuerte custodia policial, para ser sometidos a estudios de mayor complejidad y a la espera de una posible intervención quirúrgica.

Ante el hecho, la policía informó de la situación al juez federal Sebastián Argibay quien al conocer los pormenores ordenó importantes medidas. Mientras que la policía inició una minuciosa investigación.

Una vez descubierta la situación personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas, la policía de la provincia viajó hasta Las Termas y se hizo cargo del procedimiento.

Personal antinarcótico realizó una inspección en el baño del drugstore. También allanaron la combi en la que los bolivianos se desplazaban y sobre este rodado estaban puestas todas las miradas.

Según fuentes cercanas a la causa, las pesquisas buscaban establecer quién habría proveído de tal rodado a las «mulas» ya que horas antes habían llegado a Las Termas en un colectivo de larga distancia.

Los investigadores confirmaron tal situación cuando se trasladaron hasta el paraje La Curva —sobre la Ruta 9— e interceptaron el colectivo. Allí se entrevistaron con los choferes que corroboraron que los acusados eran pasajeros de ese ómnibus.

La policía secuestró allí la nómina con el nombre de todos los ocupantes del micro, que tras el procedimiento continuó el viaje con destino a la provincia de Buenos Aires.

Mientras tanto, los hermanos brindaron información a «cuentagotas». Solo uno de ellos atinó a decir que había tragado 27 envoltorios y que su hermano tenía 29.

Además explicaron que minutos antes de llegar al comercio habían ingresado a un parador sobre la ruta donde alquilaron una habitación para pasar la noche, y luego emprender el viaje.

Los investigadores buscan establecer cuál fue el motivo por el que se quedaron en Las Termas. Si lo hicieron porque se sentían mal o porque ahí los esperaba quien debía recibir la «mercadería».

Fuente: Panorama