“Hemos tenido una victoria contundente dentro del espacio”. Jorge Capitanich buscó consuelo anoche en la diferencia que sacó en las primarias del Frente Chaqueño, donde se enfrentó a un sparring sin estructura ni armado propio. Pero, en medio de la conmoción por la desaparición de Cecilia Strzyzowski, el gobernador peronista sufrió un durísimo golpe electoral. Inapelable. Puede considerarse el peor resultado de su carrera, lo que se evidencia sobre todo al tomar en cuenta los votos netos que acumuló.

En primer lugar estas PASO marcaron un récord de ausentismo. Solo el 53% de los 993.000 ciudadanos habilitados concurrió a las urnas. De ese universo, Capitanich alcanzaba el 36,8% cuando el escrutinio se cerró con el 96,1% de las mesas. Acumulaba poco más de 194.000 votos. Antes del caso Cecilia, por el que están presos sus aliados y candidatos de su frente Emerenciano Sena y Marcela Acuña, partía como clarísimo favorito al triunfo. Pero finalmente Juntos por el Cambio -con dos candidatos en la interna- se quedó con el primer lugar, con casi 6 puntos de ventaja.

El diputado provincial Leandro Zdero será el representante en la primera vuelta del 17 de septiembre. Ahí se verá con Capitanich. Puede ser que la definición no llegue en ese momento, ya que Chaco es una de las dos provincias argentinas que tiene sistema de doble vuelta electoral para cargos locales (la otra, Tierra del Fuego). El altísimo nivel de abstención hace muy difícil pronosticar el final de esta historia, pero los números del recuento permiten visualizar la magnitud del vuelco político que se dio en la provincia.

En las elecciones de 2019 Capitanich había sido elegido gobernador con el 49,5% de los votos, con una participación del 72%. Superó al radicalismo por casi 20 puntos y obtuvo un total de 305.000 votos. Aquel año las PASO fueron suspendidas por ley. En la comparación con la elección de ayer, el gobernador perdió 110.000 votos netos, una verdadera sangría que representa el 37% de su caudal de hace cuatro años.

El sistema de primarias solo se había usado una vez, en 2015. Con Capitanich impedido a buscar otro mandato consecutivo, el ganador fue Domingo Peppo, con Daniel Capitanich como vicegobernador (es el actual embajador en Nicaragua). El oficialismo sacó 55% (más de 340.000 votos) en unas elecciones con 74,8% de participación. En las generales se repitieron los porcentajes, con un triunfo peronista por 13 puntos sobre la radical Aída Ayala.

Capitanich se había presentado aquel año a la intendencia de Resistencia. Obtuvo 54% y cortó una racha de 16 años de gobiernos de la UCR en la capital provincial. Este domingo ahí estuvo el epicentro de su fracaso. Juntos por el Cambio obtuvo una ventaja de 19 puntos en el departamento San Fernando, el más poblado de Chaco y que incluye la capital. Para la intendencia, el radical Roy Nikisch (exgobernador) quedó ampliamente como el candidato dominante y claro favorito para quedarse con el cargo en las generales. Resistencia fue la caja de resonancia de las protestas en reclamo de justicia y de esclarecimiento del caso Cecilia.

Más atrás en el tiempo, Capitanich registra un récord impactante en 2011, cuando sacó el 66,6% para alcanzar su primera reelección (374.000 votos) con una ventaja de 36 puntos sobre su principal rival, el ahora renacido Nikisch. La participación había sido del 77% del padrón.

Su llegada al poder, en 2007, había sido un dramático cabeza a cabeza con el caudillo radical Ángel Rozas. El escrutinio cerró en 46,8% contra 46,6%. Apenas 1200 votos de diferencia (él totalizó 241.000).

Antes de su ascenso al gobierno, tuvo dos intentos fallidos. En 2003, con Néstor Kirchner ya en la presidencia, no logró hacerle sombra a Nikisch: obtuvo el 41% (195.000 votos), algo más que el número al que se asomó este último domingo. En 1999, cuando tenía apenas 34 años, compitió sin suerte contra Rozas, que lo arrasó por un contundente 63,3% a 35,9%. De todos modos el aún emergente candidato peronista sumó 165.000 votos con un padrón que era casi 30% más chico que el actual.

El antecedente más cercano de una derrota del peronismo bajo el mando de Capitanich fue en las PASO legislativas nacionales de septiembre de 2021, poco después de la pandemia. Con una participación del 60%, los candidatos de Juntos por el Cambio sumaron el 44,1% y el oficialismo se quedó en 35,7% (con 200.000 votos totales).

Capitanich puede ilusionarse con lo que pasó después: en las generales de noviembre, con una movilización de recursos y de acciones de campaña impactante, el Frente de Todos terminó por revertir el resultado. La participación subió 10 puntos y el candidato a diputado Juan Manuel Pedrini quedó en primer lugar, con el 44,3% (264.000 votos), contra 42,7% de Juan Carlos Polini (Juntos por el Cambio).