Este miércoles, se reportó el fallecimiento de Rubén «La Chancha» Ale. Junto a su hermano, Ángel «El Mono» Ale (68), fueron condenados el 18 de diciembre de 2017 a 10 años de prisión como líderes de una asociación ilícita dedicada al lavado de millones de pesos obtenidos mediante una amplia gama de delitos, como usura, extorsión, explotación económica de la prostitución y comercio de estupefacientes.

No obstante, «La Chancha» apenas estuvo tras las rejas durante algunos días. Gracias a problemas de salud y a la destreza de sus abogados, la sentencia impuesta en 2017 fue reducida. A fines de 2020, Rubén Ale logró obtener su liberación por parte del tribunal federal que lo había juzgado, alegando haber cumplido las dos terceras partes de su condena.

Ale, quien inició su trayectoria delictiva como un simple ladrón, gradualmente fue ganando poder en el bajo mundo criminal y llegó a ocupar el cargo de presidente del club San Martín de Tucumán. Utilizaba esta posición como una fachada para encubrir sus actividades ilícitas, que abarcaban desde el tráfico de drogas hasta la trata de personas.

Caso Marita Verón:
María de los Ángeles Verón tenía 23 años cuando fue secuestrada. Fue por un turno a la maternidad para la colocación de un DIU y nunca regresó. Vivía con su pareja, David Catalán y padre de su hija en un barrio obrero de la capital. Susana Trimarco y Daniel Verón denunciaron la desaparición de su hija, el 3 de abril de 2002 y hasta la actualidad sigue sin aparecer.

Las investigaciones que encaró sola Trimarco permitieron a la Justicia arribar a la conclusión de que Marita había sido captada por la red de trata de personas, en la cual trabajaba Ale, y operaba en La Rioja para ser explotada sexualmente.