Las autoridades sanitarias del país acordaron este fin de semana avanzar con la aplicación del tercer refuerzo de la vacunación para Covid-19. La decisión, según se informó, alcanza a la población que haya recibido su segundo refuerzo –o cuarta dosis si las dos primeras no eran de Sinopharm– hace 120 días o más.

A través de un comunicado, tras la reunión de los representantes de los ministerios de Salud en el Consejo Federal de Salud (Cofesa), se indicó que la convocatoria arrancará con los mayores de 50 y las personas que tengan problemas de salud que pueden aumentar el riesgo de sufrir alguna complicación en el caso de contraer la infección. Luego, se seguirá con los demás grupos, ya sea por riesgo o edad.

Las vacunas a utilizar serán las de Moderna y Pfizer, ambas de plataforma ARNm, como viene priorizándose en el mundo para los refuerzos antiCovid desde la aparición de las variantes delta y ómicron, que impulsaron la última gran ola de contagios entre los últimos meses del año pasado y el verano 2021-2022 en el hemisferio sur.

A partir del anuncio del Cofesa, los distritos empezarán a instrumentar la convocatoria de la población en los próximos días a través de los canales que utilizaron hasta ahora, según se pudo conocer.

Las dosis que se están utilizando en la Argentina no son aún las formulaciones bivalentes, que se producen a partir de la cepa original del virus SARS-CoV-2 (Wuhan) y la variante ómicron, que ya se habían empezado a aplicar en países como Estados Unidos. La Agencia de Alimentos y Medicamentos de ese país (FDA, por su nombre en inglés) autorizó en los últimos días las versiones bivalentes de Moderna y Pfizer-BioNTech como dosis única de refuerzo, ya sea a partir de dos meses después de completar el esquema inicial (las dos primeras dosis) o el último refuerzo. Mientras que el producto de Moderna se autorizó para la población de seis años o más, la de Pfizer recibió el permiso regulatorio a partir de un año antes.

Su llegada al país se prevé para fines de año o 2023, de acuerdo con las empresas. En la Argentina, “se está aplicando la monovalente. Y con estos refuerzos con Moderna logramos protección contra ómicron”, dijo, ante la consulta, Paula Pertzov, directora médica del Área de Vacunas Covid-19 de Laboratorios Raffo, representante local de ese laboratorio estadounidense.

Al difundir la decisión del Cofesa, el Ministerio de Salud de la Nación sostuvo que tiene “las vacunas necesarias para avanzar con la estrategia”. Es que la concurrencia de la población a los vacunatorios fue disminuyendo en el año.

La última distribución de dosis para Covid-19 a las provincias fue la primera semana de este mes. Sin incluir las ya más de 5 millones de unidades donadas a otros países porque no se llegarían a aplicar localmente antes de su vencimiento, los distritos recibieron 117.191.912 dosis desde que arrancó la campaña en diciembre de 2020. A la fecha se aplicaron el 93,7%, según indican los registros oficiales.

Pero, ¿cómo está vacunada la población? Una actualización, de acuerdo con los datos del Monitor Público de Vacunación, da cuenta de que cómo se frenó la cobertura y cómo hay subgrupos que quedaron más retrasados. De las 41.026.081 personas que iniciaron la vacunación, la mayoría (93%) completó el esquema de protección básico. Sin embargo, un 53% tiene el primer refuerzo (tercera dosis en el caso de quienes recibieron las dos primeras dosis de Sinopharm) y el 15% cuenta con el segundo refuerzo.

La última actualización de dosis adquiridas es a agosto pasado, cuando llegó al país un cargamento de 537.900 sueros del laboratorio Pfizer, que incluía 269.100 unidades para adultos y 268.800 para chicos. Con ese arribo, el plan nacional de vacunación contaba con 128.730.530 unidades recibidas de Sputnik V –incluidas las entregadas por el laboratorio Richmond por un contrato que finalizó–, Sinopharm, AstraZeneca y CanSino, además de las de los dos laboratorios estadounidenses que se están aplicando como refuerzos.