En la Parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro se realizó en la noche del sábado la ceremonia de ordenación diaconal de Cesar Atahuichi Ochoa.

La ceremonia contó con la presencia del Obispo Vicente Bokalic y sacerdotes de la Congregación de La Salette y acompañados por familiares del flamante diácono y público en general.

«Estamos muy felices de que nuestro hermano de comunidad haya sido ordenado «, indicó el sacerdote Ariel Muratore, cura párroco.

«Va a ser de gran ayuda y sostén en pos de servir a la comunidad de Termas».

«Es un caminante que siempre busca puertas, se hace querer, es sencillo. Se ha ganado a la gente», lo definió Muratore.

Cesar Atahuichi tuvo la compañía de un grupo de familiares que llegaron desde Bolivia, como su madre y su padre, entre otros.

Durante la celebración Monseñor Bokalic hizo referencia a la tarea del diaconado y precisó que se trata de una jerarquía de servicio y de servidores.

El sacerdote termeño, Fernando Altamiranda, agregó que «es una alegría muy grande para toda la congregación. Que su familia esté presente le da una calidez y una vivencia muy especial y linda».

El nuevo diácono dijo que es «muy emocionante vivir esté momento».

Entre los alcances de las nuevas tareas del diácono figuran el prestar servicio en los bautismos y casamientos.

Su camino en la vida religiosa lleva un recorrido de 10 años con estadías en Córdoba y Brasil.

«Estar presente en la comunidad tanto en la tristeza como en la alegría y eso me hizo cercano. Mi servicio, mi consagración es al 100 por ciento», dijo.