La vida nocturna de Necochea fue agitada este fin de semana por un grave hecho de violencia que ocurrió en la puerta del boliche “Tom Jones”. En ese lugar, al menos dos personas fueron brutalmente agredidas por los patovicas del establecimiento: un joven que pretendía ingresar al local bailable y su padre, quien salió en su defensa al verlo ser atacado por patovicas.

El violento episodio se difundió rápidamente en las redes sociales. En las imágenes que se viralizaron se puede ver cómo un hombre recibió varios golpes en el suelo mientras estaba tirado en la calle. Por causa de esa golpiza habría quedado inconsciente de acuerdo con lo que informaron medios locales.

Desde el boliche difundieron un comunicado en el que sostuvieron que los patovicas que golpearon a las personas que intentaban entrar al local fueron suspendidos. Sin embargo, difundieron videos de las cámaras de seguridad con los que intentaron probar que los incidentes comenzaron cuando un grupo de personas trató de ingresar por la fuerza.

“Queremos expresar nuestro repudio total y absoluto a las situaciones de violencia ocurridas durante esta madrugada, originadas en la puerta de nuestro establecimiento. Comenzaron con un grupo de personas que accionaron sobrepasando el vallado de ingreso, arrojando objetos y rompiendo la puerta de acceso principal; situación que duró más de 40 minutos, con agresiones al resto de las personas, poniendo en peligro la vida de las mismas, que, también, se encontraban en la vía pública. El desencadentante terminó con los hechos ya conocidos, que lamentamos profundamente y ofrecemos las disculpas correspondientes, reafirmando que consideramos inadmisible la violencia y por eso han sido desvinculados los responsables. Aún entendiendo lo díficil que es a veces preservar la seguridad de todos en la nocturnidad, debemos transformarnos en verdaderos preventores y pacificadores de conflictos”, publicaron desde “Tom Jones”.

Siempre de acuerdo con la versión difundida por los propietarios del boliche, los agresores comenzaron a romper la entrada del local y llamaron al 911. Pero, como la Policía no llegaba al lugar, los patovicas del boliche intervinieron para disuadirlos.