Los tres kilómetros del Tramo III de la largamente prometida autopista entre San Miguel de Tucumán y Termas de Río Hondo siguen sin avances, pero ahora cuestan el doble de su presupuesto original.

El diagnóstico surge de documentación oficial disponible on line en el sistema de Gestión de Documentos Electrónicos del Poder Ejecutivo Nacional.

La empresa Conorvial SA, que el 9 de marzo solicitó la declaración de neutralización de esta obra de apenas 2.850 metros de longitud, recibió la negativa a su planteo por parte de la Dirección Nacional de Vialidad. Como consecuencia de ello, la firma pidió una readecuación de la obra. Ese informe técnico fue datado el 20 de marzo, pero figura ingresado en el sitio oficial de la Presidencia de la Nación con fecha del 16 de mayo pasado, es decir de hace menos de dos semanas.

El resultado es una modificación en la curva de inversión y de obras. El gráfico muestra que la obra se encuentra literalmente planchada desde su inicio oficial, en marzo de 2022, y que continuará así hasta julio. Sólo a partir de agosto (es decir, después de las elecciones provinciales) la curva comienza a elevarse. ¿El resultado? En sólo 8 meses, hasta abril de 2024, se ejecutará y se pagará la casi totalidad de la obra que no se realizó en los 16 meses anteriores. Así, se justifica, la obra no sufrirá demoras y se entregará en el plazo original.

¿Por qué los cambios?

Porque persisten buena parte de los inconvenientes planteados por la empresa en marzo pasado, y que Los Primeros revelaron a mediados de ese mes.

En primer lugar, sigue habiendo propiedad privada sin expropiar sobre el trazado donde hay que construir el tramo de 3 kilómetros. Es el caso de la firma Arescam SRL.

En segundo término, sobre lo que debe ser la traza de este pequeño tramo de la autovía aún permanece el tendido de la red de distribución eléctrica, que debe ser desplazado por EDET.

En tercera instancia, se demorará la realización de los dos puentes necesarios en este tramo de 2.850 metros. En marzo, Conorvial SA reprochó que no hubiesen sido aprobados entonces los proyectos ejecutivos del puente de 56 metros para el acceso a la comuna de San Andrés y del puente de 310 metros sobre el río Salí. Esos proyectos ya fueron analizados, pero la empresa avisa que dados los cambios planteados tomará tiempo el replanteo y la ejecución.

Simultáneamente, hubo una redeterminación de precios. La obra, originalmente presupuestada en 2.000 millones de pesos, ahora cuesta 4.600 millones de pesos.

Es decir, los tucumanos siguen sin tener siquiera avances en 3 kilómetros de autopista y ese tramo ya cuesta el doble.

Fuente Los Primeros