Santiago Adolfo Manya sufrió un duro revés judicial ayer, después de que la Justicia de Las Termas resolviera dictar la prisión preventiva en su contra. Es el único sospechoso del horrendo femicidio de Yohana Soria, quien murió por las heridas que sufrió producto de severas quemaduras.

En el Centro Judicial de la ciudad termal se llevó a cabo una audiencia, en la que se debía resolver la situación procesal de Manya de 18 años, detenido desde el pasado 6 de marzo, cuando se produjo el primer capítulo del complejo caso.

El fiscal, Dr. Rafael Zanni, solicitó la prisión preventiva para Manya, por entender que aún restan producir importantes evidencias en la investigación penal preparatoria y la libertad del joven podría entorpecer dicha investigación.

El pedido del fiscal fue acompañado por la querella, representada por la Dra. Roxana Mera, la cual hizo hincapié en que el único sospechoso debía continuar privado de la libertad.

Por su parte, la Dra. Montero, abogada defensora de Manya, no se opuso al planteo de la Fiscalía y la querella, pero sí expuso otra teoría del caso dejando entrever que su cliente es inocente y que fue la joven de 27 años la que se prendió fuego sola.

Sin embargo, el juez de Control y Garantías que presidió la audiencia, Dr. Silvio Sálice, luego de escuchar a las partes y tras merituar los argumentos vertidos por los letrados, resolvió hacer lugar a lo solicitado por la Fiscalía y la querella, dictando la prisión preventiva en contra del único sospechoso y detenido por el «Homicidio calificado» (Femicidio) de Yohana.

El caso

El 6 de marzo en la madrugada, Yohana y su novio regresaron de un local bailable a su casa en El Charco, departamento Jiménez. La hipótesis de la Fiscalía es que tras una discusión, el joven la roció con alcohol y la prendió fuego.

Habría sido el joven con la colaboración de vecinos, el que la trasladó al Hospital Zonal y luego al CIS de Las Termas, para su posterior derivación a capital.

Producto de las quemaduras, Yohana murió el 28 de marzo en el Hospital Regional, como consecuencia de las heridas internas.

Fuente El Liberal