El asesinato de Julio Calixto Jiménez convertía anoche al Bº Toro Yacu, de Las Termas, en un literal “polvorín”, con más de una treintena de familiares prometiendo venganza y medio centenar de policías pugnando por apagar la mecha y detener al presunto homicida, Miguel Rodolfo “Tila” Valor, quien se entregó en la medianoche.

Como se recordará, el jueves pasado “Tila” habría emboscado a Julio y lo dejó agonizante después de dispararle varias veces. La víctima pereció el lunes y de inmediato las pasiones ambivalentes se desdoblaron, entre sentimientos de luto y, a la vez, promesas de venganza y recompensas de $ 3.000.000 por un dato que los conduzca a la “cabeza de Tila”.

Resuelto en desactivar esa “bomba”, el fiscal Emanuel Sabater requirió ayer allanamientos al por mayor y le fueron otorgados por el juez de Control y Garantías, Silvio Sálice.

A las 7.30, varias dotaciones de la policía de Capital y Las Termas salieron a las calles y ejecutaron una decena de allanamientos. El objetivo fue el secuestro de armas de fuego, vehículos, prendas de vestir y detención de “Tila” Valor; su hermano, Mauro Valor (“Pelado”) y el cuñado de ambos, Diego Rearte.

Sobre todas las redadas, la única fructífera fue en Maipú y pasaje Stromen, del Bº Villa Nueva. Cayó preso Rearte, pero en medio de una gresca generalizada con más de 20 familiares y amigos que se resistían a la detención del individuo.

Hombres y mujeres, presos

Al final del enfrentamiento fueron aprehendidos 6 hombres y 3 mujeres, por pedido del fiscal coordinador Ignacio Guzmán. Les fueron incautadas armas de fuego y motocicletas.

En la balacera, un policía de civil habría sido alcanzado por una bala, pero logró salvarse ya que llevaba puesto el chaleco antibalas, deslizó un funcionario.

El resto de redadas fueron concretadas en calles Necochea, B° Los Fierros; Maipú; Pública, Bº Los Fierros; Necochea; San Luis, Bº Usurpado; Bº Cooperativa Villa Balnearia; Bº San Lorenzo; Bº San Martín; calle Pública, Dique Frontal Villa Balnearia.

Durante la jornada, el Bº Toro Yacu se convirtió en centro de deliberaciones. Los Jiménez enviaron mensajes específicos a los Valor. No habrá paz, en especial después de la sepultura prevista para hoy pasado el mediodía.

Los restos de la víctima fueron entregados a sus seres queridos después de las 14. Anoche, dos calles lucían cerradas y se levantaba una carpa para que los dolientes pudiesen guarecerse del frío, en el Bº Toro Yacu.

Policías, en vigilancia

Cual barrio sitiado, distantes, pero no tanto, numerosos patrulleros garantizaban la seguridad, tanto para los que se congregaban junto a la carpa, como aquellos que temían el día después.

El instante de mayor catarsis, con sus diferentes expresiones, llegará hoy después del mediodía. En el cementerio local serán sepultados los restos de la víctima. Su familia pidió abstenerse a los curiosos, ya que se tratará de una ceremonia íntima para los Jiménez, amigos y vecinos, unidos por el mismo y lastimoso luto.

Roca y Chacabuco, una carpa para el velorio de Julio

En Roca y Chacabuco, la familia Jiménez despedía al cierre a uno de sus integrantes. El grupo era numeroso, como las expresiones de dolor casi en consonancia con las voces que se alzaban en claro reclamo de Justicia.

Entre pasiones y llanto, la gente tomaba café, bebidas de todos los gustos y preparaba la ceremonia final para esta jornada.

Como las personas excedían la capacidad de la vivienda, fue montada una carpa para albergarlas, en especial en la madrugada, cuando las bajas temperaturas serían notorias.

Los celulares no dejaban de sonar, ya que muchos hombres seguían de cerca los procedimientos policiales. Todo el día los grupos de whatsapp y redes sociales viralizaron una oferta de recompensa: $ 3.000.000 para el que aportase datos que conduzcan a la caída de “Tila” Valor. Algo que finalmente ocurrió anoche.

Fuente El Liberal