Un auto de la categoría IndyCar realizó unas vueltas de exhibición en el Autódromo de Termas de Río Hondo en un hecho definido como “histórico” por parte de las autoridades del Gobierno de la Provincia.

La exhibición fue realizada por el piloto Agustín Canapino quien condujo un Dallara-Chevy del Juncos Hollinger Racing, de la IndyCar.

La prueba fue seguida con atención por una gran cantidad de público.

“Quedan abiertas las puertas para la Indycar”, señaló el gobernador de Santiago del Estero Gerardo Zamora, en un claro guiño a las negociaciones y contactos que se mantienen desde la primera mitad de año con la empresa organizadora de la competencia. Habrá que ver las condiciones económicas que pedirán para correr en Argentina (el monoplaza también corrió en el Autódromo de Buenos Aires antes de llegar a Termas)

encargado de una fuerte acción de difusión durante los días previos en medios provinciales y de una importante logística para acercar gente al Autódromo que abrió sus puertas de manera gratuita para recibir al evento