Un adolescente de 14 años de Laboulaye, en el sur de la provincia de Córdoba, desapareció el jueves pasado, alrededor de las 15, cuando salió de su casa hacia el colegio. Este domingo, su cuerpo fue encontrado en una casa abandonada, en la calle Sarmiento 480, esquina Daireaux, a 100 metros desde la esquina de la escuela a la que asistía. Todo indica que fue víctima de un asesinato, que recibió un golpe con un objeto contundente, un hierro o un ladrillo, que le destrozó la cara. Hay un menor de edad, también de 14, detenido como presunto autor del crimen. Era el mejor amigo de la víctima.

Fuentes policiales confirmaron que el menor detenido ya fue trasladado al Complejo Esperanza, de la ciudad de Córdoba, y que la autopsia de la víctima será realizada en Río Cuarto. Allegados a la familia de Sperani indicaron que Joaquín era un chico “muy callado cerrado, solitario, básicamente bueno”.

El adolescente detenido, según fuentes de la investigación, regresó a la escuela después del hecho. Con él es la última persona que se lo ve a Sperani en las cámaras de la ciudad. Durante la investigación aportó datos falsos. Por ejemplo, contó que habían salido por la calle de atrás de donde efectivamente habían caminado.

La víctima y su presunto victimario eran muy amigos, incluso en el colegio había quienes los llamaban “los tres mosqueteros” porque compartían mucho tiempo juntos con una compañera.

Ayer hubo una marcha multitudinaria pidiendo por la aparición del adolescente. Su madre, Mariela Flores, contó que el jueves a la noche había realizado la denuncia porque su hijo no había vuelto a casa y los compañeros de curso no supieron darle certezas sobre si lo habían visto o no en clases ese día.

Flores –a quien internaron esta tarde con una crisis de nervios– había reclamado por la actuación policial, ya que no obtenía respuestas ni indicios de dónde podría estar su hijo, por lo que pidió ver las cámaras de la ciudad. La madre del adolescente detenido, amiga de Flores, está también internada.

La policía afirmó ayer que se estaban realizando rastrillajes y que se había emitido un alerta en toda la provincia. El ministro de Seguridad de Córdoba, Julián López, habló ayer con la familia de la víctima.

La preceptora de Sperani sostuvo que, cuando pasó lista el jueves, no estaba en clases, pero momentos después hallaron su bicicleta en el patio de la escuela. El adolescente cursaba el secundario en el IPEM N°278 “Malvinas Argentinas” y ese día, él entró al edificio, pero no ingresó a su curso.

Anoche, el papá del joven dijo que había aparecido el teléfono de su hijo, lo que “generaba esperanzas”. Según afirmó, el celular lo tenía su amigo detenido este domingo quien aportó información al inicio de la búsqueda, aunque luego la policía advirtió que los datos que daba no se compadecían con la realidad.

Sperani salió de su casa el jueves poco antes de las 15 del jueves para asistir a clases; debía regresar alrededor de las 18.30 a su casa. Pese a que no estaba cuando se tomó asistencia, algunos compañeros afirmaron haberlo visto y el hecho de que su bicicleta estaba en el patio de la escuela provocó dudas. Una cámara en inmediaciones del lugar lo habría situado en la puerta del colegio.

El comisario mayor y director de la policía local, Enrique Carreras, dijo a LV20 Radio Laboulaye: “Estamos hablando de un homicidio” y confirmó que hay una persona demorada como “presunto autor material del hecho”. Y precisó: “Por lo que hemos investigado, creemos que sería la única persona que estaría involucrada”.

Un grupo de personas autoconvocadas, coordinadas por la policía, encontraron el cadáver en la vivienda cercana al colegio. Este domingo a la mañana, un vecino de la casa abandonada, cuando tres familiares de la víctima le golpearon la puerta para mostrarle la foto de Sperani, les dijo “porque no miran acá, donde suelen meterse algunos chicos”. Los jóvenes ingresaron y encontraron al adolescente tirado en el piso, ensangrentado.

La policía explicó que habían estado trabajando en la búsqueda “desde el primer momento” con el adolescente que, tras la aparición del cadáver, quedó “demorado a disposición del juzgado de menores”.

La policía sostiene que Sperani habría muerto el mismo día que desapareció, el jueves 29 de junio; se esperan los resultados de la autopsia. Tienen un elemento secuestrado, que sería compatible con las marcas que encontraron en el cuerpo.

Este domingo, la dirección del IPEM 278 comunicó “con mucha tristeza, el fallecimiento del estudiante de 3° Año D, turno tarde, Joaquin Sperani”. Agregó que acompaña “a los familiares en este momento tan doloroso”. Este lunes, el colegio permanecerá cerrado en señal de duelo.