7 de septiembre de 2026

Río Hondo News

Las Noticias de Las Termas de Río Hondo

Teresa Kladko y una historia de inmigración y pertenencia

Muchas veces las historias de pertenencia comienzan mucho antes de que una persona llegue a un lugar. En el caso de Teresa Kladko, la relación con Termas de Río Hondo está profundamente ligada a la historia de su familia y a la decisión de su padre, Wladimiro, de buscar en esta ciudad un nuevo proyecto de vida.

Wladimiro había llegado desde Polonia a los seis años. La familia pasó inicialmente por Buenos Aires y posteriormente por distintos puntos de Santiago del Estero, entre ellos La Banda, Termas de Río Hondo y Fernández.

Con una familia numerosa —seis mujeres y dos varones— y dedicado a la agricultura, Wladimiro comenzó a pensar en el futuro de sus hijos y en la posibilidad de establecerse definitivamente en Termas.

La relación con la ciudad, sin embargo, había comenzado incluso antes. Teresa recuerda que sus abuelos paternos ya visitaban Termas desde 1948.

La decisión terminó tomando forma con la adquisición del Hotel Malibú donde la familia comenzó a desarrollar su actividad en la hotelería.

Durante casi 50 años pudo observar desde adentro la transformación de la ciudad, acompañando el crecimiento de una actividad que considera estrechamente vinculada con la identidad termense.

“Cuando uno ve el crecimiento de tu ciudad, más te conquista”, expresó durante la entrevista.

Para ella, Termas reúne características que la distinguen: las aguas termales, la naturaleza, los espacios verdes, el deporte, la recreación y una costanera que se transformó con el paso de los años.

Pero también destaca algo que considera fundamental: la cercanía entre las personas: “La gente, sumamos todo y hacemos una localidad maravillosa”, señaló.

El legado de Juan Alberto “Tito” Berro

La historia familiar también está atravesada por la figura de su esposo, Juan Alberto “Tito” Berro, quien falleció pero cuya presencia, según Teresa, continúa ligada a su vida y a su relación con Termas.

Junto a él compartió años de trabajo y aprendizaje alrededor del turismo y, especialmente, del termalismo.

Teresa recuerda a Berro como una persona profundamente comprometida con la ciudad y con una visión de futuro que trascendía sus propios intereses.

Según su testimonio, sus proyectos estaban pensados desde una perspectiva de crecimiento colectivo y con la convicción de que el desarrollo de Termas debía beneficiar también a la comunidad. “Él apostaba a la ciudad”, resumió.

Su formación y participación en diferentes encuentros vinculados al termalismo le permitieron transmitir conocimientos sobre las características y posibilidades de las aguas termales, un patrimonio que Teresa considera central para el futuro de Termas.

A casi cinco décadas de su llegada, Teresa observa una ciudad diferente de aquella que conoció en su juventud, pero mantiene la misma convicción: Termas todavía tiene mucho por crecer.

Reconoce que el contexto económico actual plantea dificultades, pero sostiene que quienes viven y trabajan en la ciudad deben continuar apostando por ella y por su capacidad para recibir visitantes.

Su mirada también está puesta en las nuevas generaciones.

Considera que los jóvenes deben involucrarse más activamente en las instituciones de la comunidad y tomar protagonismo en los espacios donde se toman decisiones y se construyen proyectos colectivos.

“La experiencia va a estar siempre para acompañarlos”, sostuvo.

Para Teresa, la continuidad del crecimiento de Termas necesita precisamente de ese encuentro entre quienes acumularon experiencia durante décadas y quienes tendrán la responsabilidad de proyectar la ciudad hacia el futuro.

Cuando llega el momento de definir qué representa la ciudad para ella, Teresa no necesita demasiado tiempo para responder: “Termas es mi mundo.”